Si todavía no has visto Soy Frankelda, es hora de que te lances al cine. Esta joya marca un antes y un después en el cine hecho a mano: la primera película mexicana completamente realizada en stop motion, sin coproducciones extranjeras ni pantallas verdes.
Detrás hay más de 100 marionetas, 50 sets construidos a mano y un ejército de artistas locales que demostraron, cuadro a cuadro, que el talento mexicano no necesita a Hollywood para brillar. ![]()
Y por si fuera poco, Guillermo del Toro se rifó como padrino del proyecto, impulsando y presumiendo la cinta como todo un tío orgulloso del stop motion. ![]()
Así que si ya la viste, sabes de lo que hablamos; y si no, hazte un favor: apaga el celular, ve al cine y deja que Frankelda te hipnotice. ![]()

