A partir de 2026, las y los maestros estatales que quieran (solo quienes quieran) podrán cambiarse al FONE, que es donde la Federación paga directamente. ¿Y qué ganan? Cosas chidas: pago puntual, más prestaciones y, por fin, acceso a crédito de vivienda. Además, les darán un bono de 37 mil pesos por todos los años trabajados bajo el esquema estatal.
No te cambian de escuela, no pierdes antigüedad y tu pensión sigue igual. Lo único que cambia es quién te deposita… para bien.
La Federación ya autorizó 874 plazas de preescolar y primaria, y quienes se anoten empezarán a recibir su pago federal en enero de 2026. El Issstezac también devolverá las aportaciones que les corresponden, así que no se pierde nada del camino.
En resumen: si quieres, te cambias y ganas prestaciones; si no quieres, no pasa nada. Así de sencillo.



