Cuando creías que lo habías visto todo… llega Böcker, la empresa alemana de grúas, y convierte un robo millonario en campaña publicitaria. ![]()
Resulta que una de sus grúas fue usada en el famoso atraco al Museo del Louvre, donde se llevaron joyas napoleónicas valuadas en millones. ¿Y qué hizo la marca? ¿Pedir disculpas? ¡Nah! Lanzaron un anuncio con el eslogan: “Silenciosa como un susurro”. ![]()
En su publicación, Böcker presume que su modelo Agilo puede cargar hasta 400 kilos a 42 metros por minuto, destacando, sin pena alguna, lo eficiente que fue… incluso para un robo. ![]()
Internet no perdonó, pero admitámoslo: como estrategia publicitaria, fue un golpe maestro. ![]()
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