Hay noticias que no solo informan… también incomodan. Y esta es una de ellas. La Secretaría de Obras Públicas reportó actos de vandalismo en dos de los lugares más queridos de la capital: la Alameda J. Trinidad García de la Cadena y el Parque Arroyo de la Plata.
En la Alameda, varios bolardos de concreto aparecieron destruidos. No son adornos: sirven para proteger a quienes caminan por ahí y para ordenar el paso. Mientras tanto, en el Arroyo de la Plata, el daño fue directo a la red hidráulica que alimenta los sanitarios y el sistema de riego. O sea, afectaron servicios básicos y el mantenimiento de las áreas verdes.
Y aquí es donde pega: estos espacios no son del Gobierno, ni de una oficina, ni de una administración. Son de todas las personas que los usan para pasear, convivir, correr, descansar o simplemente respirar un rato.
Por eso la SOP llamó a la ciudadanía a cuidar lo que es de todos, porque lo que se rompe no solo cuesta dinero… también afecta la experiencia de quienes disfrutan estos lugares todos los días.
Más allá del reporte, queda la reflexión: Zacatecas necesita sus parques vivos, cuidados y en paz. Pero para eso, hace falta que quienes los visitamos también pongamos de nuestra parte.

